Cómo revisar bien la presión de las llantas
Aprenda a medir la presión de las llantas en frío, ajustar el aire correcto y evitar desgaste, mala agarre y más gasto de gasolina.
La presión correcta de las llantas es uno de esos detalles pequeños que cambian mucho la manera en que su carro maneja, frena y gasta gasolina. Si usted maneja diario en ciudad, hace trayectos largos o carga peso con frecuencia, la presión puede bajar poco a poco aunque no haya ponchadura visible.
En Estados Unidos, el calor, los baches, los arranques y frenadas constantes, y los periodos largos de estacionamiento afectan la presión con el tiempo. Por eso conviene revisar las llantas como rutina mensual, igual que el nivel de aceite de motor o la fecha de una afinación.
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Paso 1
1. Busque la presión recomendada para su carro. Revise la etiqueta en el marco de la puerta del conductor, la tapa del combustible o el manual del vehículo. Ahí puede haber un valor para manejo normal y otro para cuando el auto va cargado con pasajeros o equipaje.
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Paso 2
2. Espere a que las llantas estén frías. Mida antes de arrancar por la mañana o después de que el carro haya estado detenido al menos tres horas. Si usted acaba de manejar, la lectura puede salir más alta de lo real y hacer que llene de menos.
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Paso 3
3. Use un medidor confiable. Puede ser uno manual o digital. Si usa el inflador de una gasolinera, verifique que el equipo funcione bien y que marque con claridad. Quite la tapa de la válvula, presione el medidor con firmeza y lea la cifra de inmediato.
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Paso 4
4. Compare las cuatro llantas. Hágalo en las delanteras y traseras, y también en la refacción si su carro trae una. Las diferencias pequeñas son normales, pero si una llanta pierde aire más rápido que las otras, puede haber fuga, válvula dañada o un clavo.
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Paso 5
5. Ajuste el aire poco a poco. Si falta presión, agregue aire en intervalos cortos y vuelva a medir. Si se pasó, libere un poco de aire y revise otra vez. No deje la presión “a ojo”, porque tanto el exceso como la falta de aire afectan el agarre.
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Paso 6
6. Revise la frecuencia de la pérdida. Si usted tiene que inflar seguido, no lo deje pasar. Un taller o una llantera puede revisar válvulas, sellos, rin doblado o un daño en la banda de rodamiento antes de que termine en una llanta echada a perder.
Cuando la presión está baja, la llanta se calienta más, se desgasta más rápido por los bordes y puede aumentar el consumo de gasolina. Cuando está demasiado alta, se reduce la zona de contacto con el pavimento y el desgaste se concentra en el centro. Ninguno de los dos extremos conviene.
También vale la pena mirar la luz de aviso del sistema de presión de llantas, si su vehículo la tiene. Si esa luz se enciende, deténgase cuando sea seguro y revise de inmediato. No la ignore, porque puede avisarle de una fuga lenta antes de que se vuelva un problema mayor.
En clima caliente, la presión sube un poco durante el manejo; en clima frío, baja. Por eso no conviene confiarse con una sola revisión antes de un viaje largo o antes de una inspección según el estado. La mejor práctica es mantener el hábito todo el año.
Si va a salir con la familia, llevar carga, o hacer carretera, revise las llantas el mismo día del viaje. Una revisión rápida puede evitar vibraciones, jaloneos, frenado irregular y el gasto extra que causa una llanta mal inflada. Además, conduce más tranquilo sabiendo que todo está en orden.