Por qué tiembla el volante al manejar
Aprenda qué significa el volante que tiembla, cómo distinguir la causa y qué revisar para llevar su auto al taller a tiempo.
Si usted identifica el momento exacto en que empieza la vibración, ahorra tiempo y dinero en el taller. No es lo mismo que tiemble a velocidad constante, al frenar, al girar o sobre calles malas. Cada patrón suele apuntar a una zona distinta del auto, y eso ayuda a decidir por dónde empezar la revisión.
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Paso 1
1. Observe cuándo aparece la vibración. Anote si sucede entre 50 y 75 mph (80 y 120 km/h), al acelerar, al soltar el pedal, al frenar o al dar vuelta. Revise también si la vibración se siente solo en el volante, en el asiento o en todo el auto. Ese detalle es clave para el diagnóstico.
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Paso 2
2. Revise las llantas con el auto detenido. Busque presión baja o muy alta según la etiqueta de la puerta del conductor o el manual, no según el máximo escrito en la llanta. Inspeccione golpes, bultos, cortes, grietas, alambre expuesto o desgaste desigual. Una llanta con bulto no se repara: se cambia.
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Paso 3
3. Mire los rines y las tuercas sin desmontar nada. Un golpe contra un bache o banqueta puede doblar el rin y causar temblor a cierta velocidad. Si falta una tuerca, ve marcas de daño o el auto se va hacia un lado, no siga manejando como si nada; busque asistencia o lleve el carro al taller.
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Paso 4
4. Pida una revisión de balanceo, llantas y rines en una llantera o taller. El balanceo suele ser uno de los trabajos más comunes y normalmente cuesta decenas de dólares por llanta o un rango moderado por el juego, según el tipo de rin. Si hay deformación o desalineación, el técnico lo detecta ahí mismo.
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Paso 5
5. Si la vibración aparece al frenar, solicite una revisión completa de frenos y de juego en la suspensión y la dirección. Deben inspeccionarse los discos, las pastillas de freno, las mordazas o calipers, rótulas, terminales, bujes y baleros de rueda. No cambie piezas a ciegas sin un diagnóstico.
Cuando la vibración se presenta a velocidad de autopista y desaparece al bajar o subir un poco la velocidad, el balanceo de llantas es una sospecha frecuente. Si aparece más al frenar, el problema suele estar en los discos de freno o en componentes de montaje. Si surge en calles rotas o al girar el volante, piense también en suspensión y dirección.
Conviene revisar el auto pronto, aunque la vibración parezca leve. Un problema pequeño puede terminar en desgaste irregular de las llantas, peor frenado o una reparación más cara. Después de caer en un bache fuerte o pegarle a la banqueta, vale la pena inspeccionar rin, llanta y alineación aunque todavía no haya un ruido claro.
En Estados Unidos, la inspección vehicular depende del estado, así que no espere a una fecha nacional para atender una vibración. Si su carro además trae luz de check engine, siente jaloneos, huele a quemado o escucha un ruido metálico, el problema puede ser más serio y requiere atención inmediata.
Los costos varían mucho por ciudad y vehículo. Un balanceo suele ser de bajo costo; una alineación también suele estar en un rango moderado; cambiar una llanta dañada, discos de freno o partes de dirección y suspensión puede subir bastante más. Aun así, diagnosticar a tiempo casi siempre sale más barato que esperar.
Si usted hace mantenimiento preventivo, puede reducir varias causas de vibración. Revise la presión de las llantas una vez al mes, rote las llantas cada 5,000 a 7,500 millas (8,000 a 12,000 km) si su manual lo recomienda y haga inspecciones cuando cambie aceite de motor o antes de un viaje largo. Eso no reemplaza una revisión profesional si el volante ya tiembla.